Hoy no quiero ir al cole



Hoy hemos empezado con una asamblea, necesitábamos echar un rato hablando, porque resulta que nos hemos dado cuenta de que, quitando a dos, ¡a nadie nos apetecía venir hoy al cole! Así que hemos cogido las planchas y nos hemos sentado en el suelo a hablar para contar cómo nos sentimos. Hemos comprendido que es normal sentir pereza, aburrimiento, desidia... ¡Le pasa a todo el mundo! Además, es más frecuente que suceda en primavera y otoño, con los cambios de estación. El tiempo afecta a nuestro estado de ánimo.

Hemos decidido que, cuando esto nos pase, vamos a procurar encontrar el lado bueno que tiene ir al cole, aunque ese día no nos apetezca. Porque todo -o casi todo- tiene un lado bueno. Así que voy a pensar:

HOY VOY A SENTIRME BIEN EN EL COLE PORQUE VOY A VER A MIS AMIGAS Y AMIGOS

HOY VOY A SENTIRME BIEN EN EL COLE PORQUE VOY A JUGAR EN EL RECREO

HOY VOY A SENTIRME BIEN EN EL COLE PORQUE TENEMOS EDUCACIÓN FÍSICA

HOY VOY A SENTIRME BIEN EN EL COLE PORQUE...

Pensar en positivo ayuda a vivir en positivo. Esta estrategia que hemos empleado en la asamblea de hoy es una herramienta muy útil para abordar este fenómeno y otros muchos que se dan con frecuencia en la infancia.
¿Cómo podemos las familias ayudar en casa cuando nuestro hijo o hija no quiere ir al cole? Además de aplicar en el día a día estrategias de pensamiento en positivo adaptado para niños y niñas, lo primero es averiguar si tiene algún problema o circunstancia especial que lo motive, ya sea en casa o en la escuela. Para ello, hay que hablar con él o ella y con el profesorado y observar su conducta. Si le ocurre algo hay que abordar el problema. Pero, aún cuando no lo tenga, es fundamental validar lo que siente: nunca debe decirse "Bah, eso no es nada, no te hagas caso", ni mucho menos aquello de "Anda, déjate de tonterías e inventos y vístete que nos vamos". Las emociones no se fingen y todas tienen importancia. Afortunadamente, la mayoría de las veces no revisten gravedad, pero siempre merecen una atención y una respuesta adecuadas, por ejemplo: "Claro que sí, es verdad, a mí me pasa a veces" o "Comprendo lo que te ocurre y lo siento, déjame que te ayude".

Comentarios

Entradas populares de este blog

¿De dónde sale el dinero para pagar la educación, la sanidad, las pensiones, las carreteras...?

DÍA DEL LIBRO